Estoy en un momento de mi vida en donde soy quien realmente soy sin portarme como tal. Sé que esta frase no la comprendan del todo a menos que vivan lo que yo vivo pero más o menos me refiero a lo siguiente: Este último año he hecho cosas que normalmente nunca haría pero que me llevan a expresarme como siempre he sido o me he sentido, se podría decir que soy una versión mía más concreta. Por ejemplo, soy una persona que le gusta expresar lo que siento pero nunca logro hacerlo como quiero… Siempre he pensado que escribiendo es lo más fácil pero nunca tuve el valor de mostrárselo a nadie. Últimamente he experimentado tantos cambios en mi vida familiar, amorosa, económica, laboral… que me han enseñado a no repetir los mismos errores, lo que me ha hecho a llegar al mismo punto solo que siguiendo otro camino, ja.
La vida da muchas vueltas, llevándote a situaciones que nunca pensaste encontrar pero que de alguna manera te hacen sentir como en otras ocasiones lo hiciste.
Tengo que admitir que siempre he sido una persona que le gusta el drama, los problemas y situaciones difíciles de resolver, lo malo es que nunca logro salir de ellas; nunca paso más allá de llegar a estos, simplemente omito los sentimientos y momentos que me hicieron sentir mal y busco otros que no me hagan pensarlos. Es tan frustrante el saber lo que debes hacer y no querer hacerlo.
Gracias a muchas personas que he conocido a lo largo de estos dos años, he aprendido muchísimas cosas y sé que ahora me encuentro en una situación donde podría aplicar todo lo que he absorbido, pero simplemente me digo no, let it be… Ya se que puede ser el peor consejo que puedo seguir y que debemos afrontar las cosas, por eso agradezco que sólo tengo 20 años y que la vida tiene mucho por enseñarme. No me considero una persona sabia en absoluto, inteligente si, tal vez, pero muy ingenua todavía.
El mundo tiene mucho por darme todavía y con solo décadas de mi vida me lo quiero comer entero.